viernes, 6 de abril de 2007
Tras pagar una entrada y pasar por torniquetes y escaleras, llego al campo de juego. Esta vez no soy espectador, sino protagonista en un coliseo repleto de jugadores ansiosos por su turno cuyos límites son una pared publicitaria y un abismo electrificado… vaya deporte. Tras avanzar y avanzar buscando con desesperación un lugar desmarcado, me toca jugarla aún cuando no esté preparado aún. No cualquiera puede intentarlo, algunos han muerto en el acto y esto se ha recomendado de “No apto para cardíacos”, una frase que me parece muy burda, es como decir “no apto para seres con corazón”, aunque se entiende el mensaje (creo).
A cuestas me acomodo tras algunos jugadores, pongo frente a la línea amarilla y espero que todo esté dispuesto. Bajo los tres palos está lleno de arqueros sedientos y sudados de jugar que aún impiden que la jugada se concrete.
Sin éxito intento 2 veces. “La tercera es la mía…” pienso para mí. Presto y dispuesto, muy cerca del área chica, frente a la línea amarilla que delimita la “zona de peligro” pues ahí cualquier accidente es “penal”, se detiene toda la jugada y, muy por lo general, la víctima le hace mucho honor a su rol. Para que esto no pase, los guardalíneas están muy atentos a que haya adelantados a la línea.
Tercer y cuarto intento… QUINTO INTENTO Y CONTRERAS AÚN NO CONVIERTE!! El arco sigue rodeado de nuevos y nuevos porteros que sin moverse tapan todo lo que tires y, encima de todo, tus contrincantes te hacen cuerpo y, a veces, unas faltas dignas de, por lo menos, amarilla.
Sexto intento y ésta es la de Pablito. Estoy marcado por “El rey del metro cuadrado”… ese gordo personaje que ocupa el m2 entero y vale por 6. El árbitro da la señal con lo que las puertas del arco se abren y aparecen los arqueros, salen algunos a camarines y Contreras, con certero amague de vieja guatona con cartera abultada bajo el brazo y olor a aleta, logra convertir el tanto que le da la ventaja. Ahora la cosa es ir a la defensiva, mantenerse adentro y mantener el resultado hasta el final. El árbitro señala por los altoparlantes “Precaución con el cierre de puertas” lo cual significa que la jugada ha acabado yyyyyyyy!!!
gooooooooool goooooooool goooooooooooooool!!! Mató mató mató!!!
De pronto todo se detiene porque dos están off-side y no pudieron meter el pié, deben intentar de nuevo o sino no cierra.
Al fin, termina el encuentro y el resultado es favorable a Pablito. Salen los jugadores muy sudados y suben hacia el sector de camarines, allá la información con Rogelio Espejo! “Si acá nos encontramos con Pablo, cuéntenos cómo ocurrió la definición en el minuto 12.” “Bueno, sí, luego de varios intentos se pudo concretar y, bueno, estamos contentos con el resultado, nos vamos a casa con los puntos yyyyyyyyyy… a esperar el otro partido no?” “Cuándo es el siguiente?” “Mañana, Estación central a Baquedano, habrá que mantener la estrategia nomás y bueno, cosas del fúbol, no?…”.
IDEADO POR Anónimo... NO OLVIDE DEJAR SU COMENTARIO